No importa lo bien que estemos con nuestros cuerpos, todas tenemos momentos en los que nos preguntamos cómo olemos ahí abajo. Es probable que en algún momento hayas pensado: “¿Huelo normal?” “¿Y qué es normal de todos modos?”

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Todas las vaginas, aunque estén sanas, tienen su propio olor especial. Aún así, esa área inferior de la cintura a veces tiene una mala reputación. Mucha gente aún piensa que la vagina es un lugar propicio a la proliferación bacteriana, pero lo cierto es que hay más bacterias en nuestra boca que en nuestra vagina. El hecho es que la vagina tiene determinados olores particulares, que varían de una persona a otra, influenciados por el material de tu ropa, tu dieta y tu grado de hidratación.

Cuando se trata de la higiene femenina, la información es muy importante. Seguramente aprendiste sobre tu cuerpo de diversas fuentes: la escuela, Internet, las amigas, tu madre. Sin embargo, lo más probable es que algunas técnicas de higiene femenina nunca se te hayan enseñado o han evolucionado con el tiempo.

Mantén la vagina limpia y seca

El algodón es transpirable, por lo que es una selección de tejido ideal para la ropa interior. Puede bajar la humedad ya que mantiene la piel fresca y seca. Con tejidos transpirables como el algodón, se reduce el riesgo de crecimiento bacteriano y de infecciones. Por otro lado, las telas como el satén retienen la humedad. Eso reduce el flujo de aire, creando irritación y fricción. Y eso fomenta el crecimiento de levaduras y bacterias, lo que puede conducir a infecciones. También deberías cambiarte la ropa de ejercicio sudada y los trajes de baño mojados para ayudar a prevenir las infecciones.

No te hagas lavados vaginales

Tu vagina sabe cómo cuidarse a sí misma. Se auto-limpia y naturalmente produce un poco de flujo que ayuda a deshacerse de los gérmenes y bacterias de tu cuerpo. Por lo tanto, las duchas vaginales o el uso de limpiadores o jabones severos pueden alterar el equilibrio natural del pH y pueden irritar la vagina y eliminar las bacterias buenas.

Además, las duchas vaginales sólo enmascaran el olor, no curan lo que está pasando. Por ejemplo, si tu vagina huele a algo que se está descomponiendo (como a pescado en mal estado), es posible que tengas vaginosis bacteriana, una infección vaginal común. Si te pones agua tibia y un jabón suave en la vulva, no es necesario que limpies el interior de la vagina.

Aliméntate bien

Mantener una dieta saludable puede beneficiar a tu cuerpo y a tu vagina. Los alimentos como el yogur con cultivos vivos contienen bacterias beneficiosas que ayudan a favorecer la salud vaginal. Si eres propensa a las infecciones del tracto urinario, puede ser útil tomar un suplemento de arándanos rojos diariamente.

Utiliza toallas limpias

Lave y reemplace la toalla y las toallitas después de usarlas. Reutilizar las toallas no es prudente porque las bacterias pueden adherirse a estas superficies. Y eso te pone potencialmente en riesgo de una infección.

Practica el sexo seguro

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades dicen que el uso consistente y correcto de los condones de látex reduce el riesgo de cualquier enfermedad de transmisión sexual que se transmita por los fluidos genitales como la gonorrea, la clamidia y la tricomoniasis.

Cuando los condones no protegen contra las ETS, generalmente se debe a que se están usando de manera inconsistente o incorrecta, no porque hayan fallado. Por ejemplo, algunas personas usan un condón sólo durante la eyaculación o a veces tienen relaciones sexuales sin condón. Deberías poner un condón en los juguetes sexuales porque ciertas infecciones pueden transmitirse en ellos. Limpie los juguetes con agua y jabón si el producto lo permite.

Mantente limpia pero hazlo en la dirección correcta

Suena simple pero, a veces, se nos olvida que es importante limpiar de adelante hacia atrás hasta que el papel higiénico no muestre residuos. Eso ayudará a evitar que las bacterias entren en la vagina. Cambie las compresas y los tampones regularmente durante su período. Si llevas protectores de bragas, cámbialos con frecuencia. En cambio, si los usas todo el tiempo, es posible que tengas cierta irritación.

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